lunes, 15 de agosto de 2016

Después del gimnasio

  Mi nombre es Santos, soy trabajador petrolero y mi esposa se llama Magdalena y es profesora de inglés, yo tengo 36 años y ella 34, yo un flaco alto y ella una morena pelo negro y con buen trasero y unas tetas grandes. La historia comienza un día que estabamos trabajando y como siempre me tocaba salir a las 8pm, para llegar a la casa a eso de las 9pm, no es que viva lejos sino que siempre salimos todo el grupo y nos tomamos 5 cervezas para refrescarnos y ese día no fue la excepción.    Ya siendo las 9pm, llego a mi casa donde al mismo tiempo viene llegando mi esposa del gimnasio, ella tiene la costumbre que después que sale del liceo va hacer sus ejercicios, cosa que me gusta mucho porque ella se mantiene como quiere y como me gusta, ya que debo confesar que a ambos nos gusta que ella sea provocadora.
  No encontramos nos dimos un beso y yo le doy una nalgada, ya que traía puesto una licra super apretada que mostraba todo lo que tenia, ella se ríe morbosamente y pasa primero en eso yo la sigo pero ella disimula que se le cae algo y se agacha quedando yo atrás de ella como si nada, en eso no aguante y se me comenzó a parar, ya ustedes saben que, ella muy putamente se mueve y comienza a sentirlo y en eso me dice guao "negro" como ella siempre me dice, vienes super cargado, yo le contesto que no solo que tu andas buscando pelea, ella jajajaja. entonces seguimos y yo me siento en el sofá a descansar, en eso ella fue y me buscó un vaso de agua y comenzó a preguntarme como me había ido, igualmente yo comencé a hacer lo mismo.
  Me dijo hay negro yo si vengo super mojada y se rie jajajaja, y yo le pregunto inocentemente porque?, hoy en un ejercicio para las piernas y gluteos mi entrenador se puso atrás de mi y yo no aguante y me le arrime mientras hacia el ejercicio, claro ella sabia que una de mis fantasías es hacer un intercambio, pero la verdad que eso me sorprendió, aunque a la vez me fue llenando de ganas de hacerlo, y le pregunté si y que sentistes? me respondió casi nada porque él es marico pero como lo tiene grande se siente un poquito jajaja. Yo no aguanté y la agarro y me la siento a la fuerza, comienzo a besarla toda y le voy quitando la blusa que tenia puesta del gimnasio, hasta llegar a sus tetas las cuales las tenia con esos pezones erectos, ella se para y se quita el mono y el hilo que tenia puesto y me quita el pantalon hasta dejarme desnudo en eso empieza a mamarme el guevo como loca, yo no aguantaba más y me la senté otra vez y comenzó a moverse de arriba hacia abajo, mientras nos besabamos y la acariciaba las nalgas, luego cambiamos de posición tirándose ella sobre el espaldar del sofá y levantando una pierna yo metiéndosela por detrás y bueno ella gritaba y pedía más y más, ya después de unos minutos cambiamos al sofá nuevamente pero esta vez ella se sentó dándome la espalda a mí, cosa que le permitió moverse con mayor facilidad y el placer era mayor, ella estando tan excitada no aguanto y se vino, cosa que no aguante tampoco para ir abajo a chupar esa cuca humeda, despues segui metiendosela y me llegó el turno de acabar.
  Ella para culminar me la chupó hasta limpiarla del semen y como si nada se paró y se fue a cambiar yo me fui atrás de ella, dándole nalgadas y bromeando con ella.
  Espero que les haya gustado este relato que pasó en marzo de 2016............................

No hay comentarios:

Publicar un comentario